miércoles, 6 de abril de 2016

Vino y pólvora: llegó el día


Después de más de dos añitos de rellenar libretas, teclear, documentación, teclear y teclear, horas robadas al sueño y a otras muchas cosas, entrevistas de todo tipo, visitas a bodegas, cursos de cata y maridaje, muchos kilómetros por la geografía extremeña y por algunos escenarios más que no desvelo, revisiones eternas y esperas más largas todavía, ya está. Salió de imprenta y ya se puede tocar, ver, y hasta oler, porque huele a libro nuevo, calentito y recién hecho. Y, sobre todo, leer. Que es lo que pienso hacer, sí, leerlo una vez más, que me lo sé de memoria pero no es igual, ahora se pasan las páginas de otra forma, con una distancia que adquiere el hijo independizado, que ya no es tuyo sino suyo propio, que crees conocer y sin embargo otros muchos dirán tantas cosas de él que ni tú misma le reconocerás, pero serán igual o más ciertas que las que tú viviste con él, porque las han vivido ellos, con su perspectiva y sus circunstancias. Pero a mí nadie me quita la satisfacción de seguir pensando que, un poquito, siempre será mío.

En la web de Anantes, que lo ha hecho posible una vez más, lo podéis comprar. También en librerías, distribuido por Azeta.


Aquí va la sinopsis de estas cuatrocientas páginas. Yo ya hice mi parte. Ahora, a volar solo.
"Un magnate del vino aparece asesinado en su despacho. Una niña perteneciente a una comunidad de inmigrantes que trabajan para la víctima en la vendimia desaparece sin dejar rastro. Ante estas noticias, la oficial Annika Kaunda se ve obligada a interrumpir sus idílicas vacaciones en Nápoles y regresar a España para ayudar en la resolución del caso. Su familia decide permanecer en Italia unos días más. Bruno ha descubierto una pista sobre su pasado que no piensa abandonar hasta llegar al fondo del asunto. ¿Murió su padre del modo que siempre le contaron? ¿Quién es en realidad su enigmático tío Giacomo y qué vínculos le unen a la Camorra?"