jueves, 10 de marzo de 2016

En ruta: Madrid, Villanueva, Monesterio, Burgos, Cáceres

Días un poco ajetreados. Salto de Madrid a Villanueva de la Serena, de ahí a Monesterio, regreso a Villanueva, Madrid y Burgos en ida y vuelta.

Arranco el jueves con un acto con la comunidad educativa. Sole Tovar, filóloga entusiasta de su profesión, inicia en el IES San José un proyecto tan arriesgado como apasionante: charlas con autores en la cafetería del centro. Aglutinar alumnado, profesorado y madres y padres en torno a café, pastas y unos libros previamente leídos. Como ex alumna del centro, estreno la sección. Sus compañeros la arropan, y algunos atrevidos alumnos acompañan. Tarde muy grata. Siempre lo es si Sole está detrás. Recuerdo como uno de los más entrañables mi encuentro de autora en su pueblo, Casar de Cáceres.
Después me sumo a la tertulia mensual, que está ya finalizando, donde Elisa Blázquez (que en su día presentó Desde la eternidad en la feria del libro de Cáceres) modera un encuentro con la autora de El rastro del caracol, Mari Cruz Vázquez. Nos da para charlar un poco y remitirnos al próximo encuentro, con menos prisas, en la capital cacereña. Una cerveza con mis amigas del club de lectura y a acostar.






Hago noche en el campamento base que es para mí la ciudad que me vio crecer y al día siguiente me pongo camino a Monesterio, cuna del jamón (y grato descubrimiento, también de estupendos lectores). Allí, junto a Belén, alma de la biblioteca Cervantes y de la mano de los clubs de lectura, diseccionamos bien toda la saga del trébol en una entretenida tertulia con mucha participación.



Descanso y vuelvo a Madrid. El lunes emito programa de ese nuevo experimento radiofónico que es "A través del libro", esta vez junto a Concha López Llamas, con su libro "Beatriz y la loba". Novela ecofeminista muy amena. Como amena es nuestra conversación.



Martes, 8 de marzo, Día de las Mujeres. Lo celebro de un modo muy especial. Me voy para Burgos a recoger el premio alcanzado con un relato por la igualdad de oportunidades. Ilusionada con un reconocimiento que aúna dos de mis vocaciones: la literaria y la de reivindicación y lucha por construir un mundo un poquito más justo.



Mañana viernes tocará ir a Cáceres, a encontrarme con la tertulia literia "La croqueta" y analizar "Náufragos" además de escucharles narrar los escritos sobre el tema que les he propuesto: la locura, no podía ser otro hablando de mis náufragos. Pero no digo más que me acusáis de spoilear. Nada más lejos de mi intención.