lunes, 30 de junio de 2014

Presentación "Desde la eternidad" en Villanueva de la Serena


El pasado viernes 27 concluimos los actos de esta temporada. Fue especial, y por muchas razones. Acabamos con esta particular gira en mi pueblo, Villanueva de la Serena. Y lo hicimos de una forma muy singular.
Comenzaba el acto con las voces de Cristina y Chema, el dúo musical "Unforgettable".
Después Miguel Ángel, el alcalde, mostraba su apoyo y reconocimiento con unas bonitas palabras. Preciosa la referencia a la recién fallecida Ana María Matute, inspiradora de tanto y tantos.
Y a continuación, Chelo Pineda, presentadora y artífice del acto junto a otra buena amiga, desgranaba entre preguntas su particular visión de la novela.

Todo casi normal hasta que hizo su aparición una policía en la sala y comenzó a tomar pruebas y señalar a sospechosos en una ficción de atestado policial que nos sorprendió e hizo reír a partes iguales. Además tuvo un tino increíble. De los cuatro sospechosos elegidos, uno era mi padre, otro el alcalde, y otra mi vecina de enfrente.
Tras las risas y los nervios, representó una escena de la novela en la que Annika tiene que luchar contra las directrices de Daniel, un jefe autoritario que impone unas reglas con las que a menudo no está de acuerdo y ha de ingeniárselas para sortear en su afán por la búsqueda de la verdad.
Otra bella canción de Chema y Cristina, y la firma de ejemplares, con muchas amistades y mucho cariño.

En conjunto, pasamos un muy buen rato que agradezco profundamente. A Soraya, la actriz que interpretó a esta particular Annika, todo un descubrimiento. A Chema y a Cristina por sus canciones y su generosidad. A todo el equipo de Cultura, y en especial a Emy y a Joaquín, siempre atentos. A Miguel Ángel por estar, apoyar y acompañar. A Chelo y Nieves por todo. A mis amigas y amigos por estar en los momentos importantes para mí. Y a todos los que nos acompañaron.

Villanueva opera en mí una magia especial. Me imbuye de energía, y estos cuatro días han sido casi diría que curativos. Llegar y zambullirme en algo tan especial, para después dormir mucho, ir al campo a recolectar fresas, calabacines, berenjenas y lo que toque, incluso aventar garbanzos. Ya no lo recordaba. Hacía años que no lo hacía. Afinar una y otra vez hasta que toda la paja se separa del grano y queda solo un buen puñado de garbanzos en el que hundir las manos al más puro estilo Amélie, en el que tantos nos reconocemos. Comer en casa, comida sana, de cosecha propia, cocinada por mami, que le aporta ese toque inigualable. Y sentarme en las terracitas del pueblo por las noches con buenas amigas. Sin prisas.
Feliz verano.

PD. El enlace al vídeo que hicieron desde RTV La Serena.