domingo, 1 de junio de 2014

Feria del Libro de Sevilla 2014


Siempre es un placer volver a Sevilla. Recorrer el Paseo Colón con la Torre del Oro al fondo, cruzar junto a la Maestranza y adentrarnos por las callejuelas hasta dar con la Catedral, el Giraldillo coronando la fantástica torre. Teníamos cita inexcusable con Plaza Nueva, donde se ubican las casetas de la Feria del Libro sevillana, y no podía faltar tomar algo en la Plaza de San Salvador.

Después, al lío. Presentación de "Desde la eternidad" en la mítica taberna Entrecárceles, que se ha reabierto hace tan sólo unos meses y que ocupa lo que fuera en su día la sala del Cuerpo de Guardia de la antigua Cárcel Real de Sevilla, donde Miguel de Cervantes estuvo preso y cuenta la leyenda que escribió parte de su Don Quijote.

Era puente en Sevilla y es casi un delito no aprovecharlo con este buen tiempo y el mar tan cercano. Por San Fernando perdí la oportunidad de ver a mi querido señor Perales y sus chicas, a mi Danito favorito, a Gabi, Ardila o Ana y Zambrano. Pero sí tuve conmigo a Vero Teadoro, a Emi, al gran escritor Manuel Machuca, y la oportunidad de conocer a otros grandes, como Antonio Real, cuyo "Manifiesto contra la estupidez" está siendo muy bien recibido por el público y tengo muchas ganas de comenzar, o Rafael Ángel Fernández, director de PressNet y entusiasta asistente del coloquio que abrimos en esa acogedora Entrecárceles. Que acogió como no podía ser de otra forma las "servesitas" del después.

Rematamos faena en "La Mamarracha", un local fantástico que se acaba de abrir en la calle Hernando Colón. Remolacha con fresas, ricotta y pistachos fue mi plato escogido, junto a otras tapas con arte elegidas por Emilia, Manuel e Isabel. Después, vuelta.
Gracias por estar ahí. Siempre. Ya lo sabéis.